Erase una vez un perro callejero que de los malos pensamientos los tenia todos. Pasaba la vida buscando una luna y en el mas sucio rincón de su negro corazón quería salir a quemar recuerdos a fuego lento.  Sucede que ese extraterrestre nos enseñó a ser de acero y nos contó historias prohibidas. Nos enseñó a no ir nunca cabezabajo, sino a estar muy bien, nos mostró que a veces dan arrebatos y que para conocerse a uno mismo lo mejor es hacer un autorretrato y a veces volar solo. Nos enseñó a introducirnos dulcemente en el caos, a interpretar los sueños, a ver lo de fuera, a valorar lo de dentro, a encontrar la realidad y a plantearnos otras realidades. Nos hizo ver que la vida es una golfa, a veces un poco puta, que a veces da pedrás y terminas bailando tangos suicidas bajo el sol de invierno, pero que al final decidirás romper con la desidia. Nos enseñó que las sonrisas raras son las mas bonitas y que solo se necesitan drogas y amor, nada de príncipes ni de princesas.  Nos enseñó que cerca del suelo es donde mejor se pasa, y a no juzgar por los errores. Nos enseñó muchas cosas pero sobretodo nos enseñó a amar y a ensanchar el alma y a vivir sin dios ni amo y muchas cosas más que no se pueden expresar con palabras.
Feliz cumpleaños, so payaso.

Erase una vez un perro callejero que de los malos pensamientos los tenia todos. Pasaba la vida buscando una luna y en el mas sucio rincón de su negro corazón quería salir a quemar recuerdos a fuego lento.  Sucede que ese extraterrestre nos enseñó a ser de acero y nos contó historias prohibidas. Nos enseñó a no ir nunca cabezabajo, sino a estar muy bien, nos mostró que a veces dan arrebatos y que para conocerse a uno mismo lo mejor es hacer un autorretrato y a veces volar solo. Nos enseñó a introducirnos dulcemente en el caos, a interpretar los sueñosa ver lo de fueraa valorar lo de dentro, a encontrar la realidad y a plantearnos otras realidades. Nos hizo ver que la vida es una golfa, a veces un poco puta, que a veces da pedrás y terminas bailando tangos suicidas bajo el sol de invierno, pero que al final decidirás romper con la desidia. Nos enseñó que las sonrisas raras son las mas bonitas y que solo se necesitan drogas y amor, nada de príncipes ni de princesas.  Nos enseñó que cerca del suelo es donde mejor se pasa, y a no juzgar por los errores. Nos enseñó muchas cosas pero sobretodo nos enseñó a amar y a ensanchar el alma y a vivir sin dios ni amo y muchas cosas más que no se pueden expresar con palabras.

Feliz cumpleaños, so payaso.

Que no queremos ser tanto, queremos vivir en nuestra tierra agrietada de manantiales cristalinos, andar un poco más lejos que las fronteras por la sublime añoranza del regreso.

Que no queremos ser tanto, queremos ser un poco de sol y un poco de noche, queremos ser viento y calma, tormenta, lluvia y olor de tierra mojada.

Y que nos dejen en paz recoger la alegría en puñados de a diez. 

Me siento en el umbral de tus ojos y pierdo el miedo 
vuelo esta noche tengo antojo de anidar en tu pelo 
me riego pero me marchito si no te huelo 
y me balanceo despacito empujao’ desde adentro 

Y aunque a veces vuele bajo, cojo altura si te veo,
eres rama, eres refugio, eres agua en mi desierto ,
y aquí ando de nuevo en la penumbra perdió 
esperando a que vengas y con tu luz pueda ver el camino 
me echo a sonreír al verte venir con la luna en tu ombligo.

Y en el aire cultivo palabras que voy a susurrarte al oído 
me siento tan bien que pienso guardar en tarros de miel todo lo vivido 
pa cuando no estés, poder untar, con algo dulce el agrio vacío 
que empieza a cocer y esto ya no es igual, ya no es lo mismo, ni parecío’
que va, que va. 

¿Sabes cuando llevas años sin escuchar una canción pero cuando la reencuentras, te la sabes de pe a pá?

Y le he robado su brillo a la luna de abril,
y me ha perseguido volando hasta aquí,
y me pilla arrojando amapolas desde mi ventana,
que ido arrancado a tientas para ti,
para hacerte una cama en cualquier cuchitril
que pronto arderá con el fuego que hay en tus miradas.

Éramos como dos ranas en busca de un solo charco

La ley innata

Hay cosas que no cambian

Hay cosas que no cambian

Mi corazón, como una lata de cerveza, que te la bebes y al final le das patadas sin pensar que me desquicias la cabeza.

¿De dónde sacarás las pelas la Luna, para salir todas las noches?

(…)

¿De dónde sacará las fuerzas el Sol, para salir por las mañanas?

Voy a salir por ahí ahora que ya se ha ido el sol.

¿Sabes? Me acuerdo de ti cuando oigo aquella canción,

y aún recuerdo el olor a serrín en aquel viejo bar.

Vino blanco mezclao’ con mistela… así aprendimos a volar.

Pero hoy no nos queda ilusión y los sueños se pudren.

Hoy, ya no veo figuras si miro a las nubes.

Hoy, que nos contaminaron con algo asqueroso.

Hoy, con rencor, con poder, con dinero y con odio.

Y aquel viejo profesor que nunca supo explicar

la verdadera lección, si lo pudiera encontrar…

Y aún recuerdo el olor a serrín en aquel viejo bar.

Vino blanco mezclao’ con mistela… así aprendimos a volar.

Pero hoy no nos queda ilusión y los sueños se pudren.

Hoy ya no veo figuras si miro a las nubes.

Hoy, que nos contaminaron con algo asqueroso.

Hoy, con rencor, con poder, con dinero y con odio.

Pero hoy no nos queda ilusión y los sueños se pudren.

Hoy ya no veo figuras si miro a las nubes.

Hoy, que nos contaminaron con algo asqueroso.

Hoy, con rencor, con poder, con dinero y con odio.

La sonrisa despeinada de ir en contra de los vientos, 
de ir en contra de los vientos.